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Operaciones · 30.05.2026 · 7 min de lectura

El vestíbulo ya no es un vestíbulo: cómo convertir los espacios infrautilizados en centros de ingresos

El tradicional vestíbulo del hotel, unos pocos sillones alrededor de una recepción desierta, está desapareciendo. En cambio, emergen espacios híbridos y multifuncionales que generan ingresos durante todo el día, mantienen a los clientes locales leales y cuentan la identidad del hotel cada hora.

Equipo TENEDIMGestión del desempeño
El vestíbulo ya no es un vestíbulo: cómo convertir los espacios infrautilizados en centros de ingresos

Desde el vestíbulo hasta el espacio habitable

El hotel ha concebido desde hace mucho tiempo su vestíbulo como zona de transición: llegas, te registras, subes a tu habitación. Este espacio representaba un costo (superficie, limpieza, energía) sin generar ingresos directos. El cambio continuo revierte completamente esta lógica: el vestíbulo se convierte en un área de destino, frecuentado por los residentes del hotel, pero también por la clientela local.

Esta transformación no es sólo estética. Responde a varias tendencias convergentes: la demanda de ubicaciones de terceros en ciudades, el desarrollo de la limpieza, la creciente importancia de anclaje local para hoteles boutique, y la presión sobre las tarifas de llenado durante el día.

Híbridación a veces del día

La clave del vestíbulo multifuncional es la programación del tiempo. El mismo espacio puede ser una cafetería de barrio por la mañana, un espacio de coworking por la tarde, un bar de cócteles nocturnos y un lugar de comedor ligero al principio de la noche. Esta modularidad requiere una cuidadosa reflexión sobre los muebles (alturas de mesa variable, tomas eléctricas integradas, iluminación ajustable) y sobre logística de servicio.

El mobiliario modular es una inversión, no una economía. Las mesas que se montan y separan, los asientos que se pueden mover, los cabezales ligeros: estos equipos permiten reconfigurar el espacio en menos de veinte minutos y adaptar cada momento del día a su promesa específica.

El bar del vestíbulo: el primer centro de ingresos para activar

El bar del vestíbulo es el centro natural de transformación. Bien diseñado, atrae tanto a residentes como a una clientela local leal, que devuelve independientemente de cualquier reserva de alojamiento. Su éxito se basa en tres factores: un menú corto pero trabajado (cocteles de firma, vinos de productores locales, cócteles creativos); una fuerte identidad visual que distingue el bar del resto del hotel; y programación regular (DJ los jueves, degustación los sábados, desayuno brunch los domingos).

El billete medio para un bar de vestíbulo premium es entre 18 y 35 euros por persona. Con la asistencia de 40 a 80 por noche, los ingresos adicionales son considerables.

Coworking and workspaces: capturing the day demand

La demanda de ubicaciones premium de terceros está explotando en todas las ciudades de tamaño mediano y grandes ciudades. Los profesionales nómadas, consultores y equipos de viaje buscan espacios de trabajo cómodos y bien conectados con un servicio de catering ligero y un ambiente inspirador. El hotel es la respuesta natural a esta necesidad.

La monetización puede tomar varios formularios: suscripción mensual para acceso ilimitado (400 a 600 €/mes), medio día o día individual (25 a 50 €), paquete de trabajo + almuerzo + café ilimitado (45 a 65 €). Estas ofertas están destinadas tanto a empresas locales como a residentes de hoteles que extienden su estancia.

Eventos, retail y programación cultural

Los hoteles más innovadores van más allá de F plagaB y coworking. Programan exposiciones temporales de artistas locales en el vestíbulo, organizan cenas de compañía privada, presentan presentaciones de marcas asociadas o ofrecen un detalle curativo (productos locales, libros de arte, objetos de diseño) que genera ingresos adicionales y enriquece la experiencia.

Un hotel que programa su espacio público se convierte en una dirección cultural en su ciudad. Es una herramienta de notoriedad que no se puede comprar sólo con un presupuesto publicitario.

Indicadores de ejecución

Para medir el rendimiento de un vestíbulo multifuncional, los indicadores clave son: el RevPASH (Revenue Per Available Seat Hour) para el F plagaB, la tasa de ocupación del espacio de coworking por medio día, la canasta promedio por segmento del cliente (residente vs. local), y el uso total del espacio público distinto de la tasa de ocupación de las habitaciones. Estos indicadores permiten refinar la programación e identificar momentos huecos para impulsar.

Nuestra perspectiva

El vestíbulo del hotel del futuro es más como un club de membresía abierto que un vestíbulo. Este cambio requiere una inversión en diseño, personal y programación, pero genera ingresos, lealtad y reputación que van mucho más allá de lo que sólo las cámaras pueden producir.